Depositos y alternativas para tiempos complejos

El ahorrador mas tradicional de depósitos bancarios y cuentas remuneradas lleva ya demasiado tiempo sufriendo la lacra de los depósitos y sus limitaciones, sus bajos tipos de interés y su futuro oscuro casi negro que por lo menos tardará un par de años en mejorar. En ese entorno resulta razonable pensar en que podemos hacer, y que alternativas tenemos para poder conseguir mejores resultados. Vamos a analizarlo en este artículo, aunque ya podemos adelantar que no son mucho mejor de lo que tenemos.

Los seguros de ahorro

Los seguros de ahorro son productos en los que el cliente realiza un deposito inicial y, si posteriormente lo desea, puede realizar aportaciones adicionales, ya sean periódicas o puntuales. Estos productos están garantizados, suelen estar comercializados por aseguradoras y tienen una fiscalizad similar, y ocasionalmente mejor, que el resto de productos bancarios.

En cuanto al interés, que es lo mas importante, el mismo suele ser fijo durante una parte del periodo para convertirse posteriormente en variable, mediante las correspondientes revisiones. Según los diferentes estudios del mercado lo cierto es que este tipo de interés puede estar en torno a medio punto por encima de las ofertas bancarias, y si consideramos el nivel global de este interés, son de los pocos productos que actualmente pueden ofrecer un interés real que supere a la inflación. Por cierto, conviene tener precaución y entender correctamente el producto antes de contratar, como siempre, para evitar problemas. Algo fundamental sobre todo para el usuario que solo ha trabajado con depósitos, ya que el cambio de producto puede provocar dudas y problemas. El mediador, como siempre, es el que nos debe aclarar todas estas cuestiones.

Fondos de Inversión

En la actualidad la oferta de fondos de inversión es mas que elevada. Fondos de todos los colores, pero que siempre van a implicar un riesgo. No obstante es cierto que si elegimos un fondo de renta fija muy conservador los riesgos quedan prácticamente reducidos a cero, aunque existir existen. Estos fondos generalmente invierten en renta fija soberana de países con deuda sana, exenta de riesgos, y que puede dar un cierto interés mas o menos similar o levemente mayor al de un deposito tradicional. Sin embargo es frecuente que las comisiones de estos productos también se coman buena parte del interés,  de manera que como siempre  toca hacer números para ver si realmente lo que nos dan merece la pena. Al menos y como ventaja siempre podemos rescatar el dinero sin estar sujetos a plazos o cierres, y podemos también traspasarlo a otros fondos de mayor o menor riesgo según sea nuestra preferencia, pudiendo volver directamente a un depósito tradicional cuando lo necesitemos.

Mucho cuidado con…

  • No entender el producto que estamos contratando.
  • Fiarnos siempre de lo que nos digan los comerciales y agentes.
  • Contratar productos con intereses muy por encima del mercado, porque normalmente suelen ser un engaño o timo.
  • Poner “todos los huevos” en la misma cesta y no diversificar, especialmente si manejamos grandes capitales.
  • No tener en cuenta la inflación a la hora de establecer los intereses o los beneficios correspondientes a cada producto.

 

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