Balance de fin de año: oscuro tirando a negro

Como viene siendo habitual eso de hacer resumen del año cuando inicia el nuevo, aquí no vamos a ser menos. Y todo a pesar de que el balance no es precisamente interesante.

Empezamos el año con tipos interesantes, que rondaban el 4% para los depósitos y cuentas remuneradas,  y con los inversores relativamente contentos en un contexto en el que los bancos casi se peleaban por sus depósitos. Un buen tiempo que a medida que avanzaba el año empezaba a estropearse por diferentes razones.

Uno de los motivos es la controvertida ley Linde, por la que se establecían límites a la remuneración de los depósitos y cuentas corrientes remuneradas, con la excusa de imponer limitaciones a la banca para evitar que los importes abonados por los depósitos excedieran lo que el gobierno consideraba razonable. En la practica la medida suponía limitar el interés al 2% aproximadamente. Y aunque la medida ha sido solo válida para las entidades nacionales, las entidades extranjeras han sabido seguir el camino marcado estableciendo intereses en la linea del mercado, toda vez que no necesitaban gastar mas para captar lo mismo.

Otro motivo es la evolución y  el comportamiento del banco central europeo. A lo largo del año se han producido numerosas bajadas de los tipos de interés que han causado que la necesidad de liquidez de las entidades hayan ido reduciéndose, por las facilidades que daba el BCE a la hora de disponer de dinero, que causaba nuevas bajadas en la oferta de depósitos y cuentas remuneradas. Y si ademas se acompaña de la política de progresiva reducción de la tasa de depósito del BCE, que fuerza a las entidades a ir liberando recursos, queda mas que claro que las necesidades de la banca cada vez eran menores.

Y a pesar de todo los depósitos han crecido. Han crecido  casi hasta finales de año, donde se han producido dos meses de ruptura para enlazar de nuevo las mejoras. Parece absurdo pero tiene sentido. Sentido porque dado el perfil ultra conservador de este  tipo de productos, y a pesar de que los fondos similares ofrecen casi medio punto mas de rentabilidad, no todos  los ahorradores están por otro producto que no sean los depósitos tradicionales. Algo especialmente extraño pero que sigue teniendo sentido por ese carácter de ahorrador. Por otro lado, si le sumamos el hecho de que muchas entidades han hecho ofertas algo especiales por tal de garantizar la continua renovación de sus depósitos obtenemos los resultados que estamos comentando: a interés mas bajo se mantiene el nivel de depósito. Es raro pero es así.

Por cierto, si la evolución se la preguntamos a la noticia de la prensa nos asalta la duda. Nos asalta porque nos encontramos en que un día nos hablan de mejoras de depósitos mientras que al día siguiente hablan de la caída de tipos y el día siguiente nos comentan el súper producto lanzado por la entidad equis que renta mucho. Por suerte la realidad es mucho mas sencilla y cabe en este simple artículo. En cuanto al futuro es probable que nos encontremos con una progresión en esta situación, que redunde en menores intereses aun, y con un uso de la inflación como elemento para justificar por parte de los interesados unos mayores intereses futuros.

Como suele decirse, que Dios nos pille confesados…

 

 

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