Como ganar mas dinero de nuestra entidad: negociando

Aunque la guerra de los depósitos parece haber llegado a su fin todavía es posible poder conseguir más intereses por nuestro dinero. Sin embargo ese pequeño extra de interés hay que trabajárselo, ya que requiere del esfuerzo de buscar, y sobre todo de negociar con nuestra entidad para poder conseguir más por nuestro dinero. Y el esfuerzo realmente merece la pena.

¿Cuándo debemos negociar?

Aunque tenemos, o deberíamos tener, total libertad a la hora de mover nuestro dinero, es cierto que hay un mejor momento para empezar a negociar con nuestra entidad:   cuando  nuestra inversión se acerque a su vencimiento o le falte poco para la renovación.

La causa es sencilla. Si llegamos al vencimiento podemos mover nuestro dinero a otra entidad que nos ofrezca mejores condiciones sin pagar penalización alguna y por tanto no estaremos atados a nuestra entidad. Si lo hacemos por adelantado siempre podemos tratar de forzar a la entidad a ofrecernos unas mejores condiciones.

¿Qué argumentos debemos usar?

El miedo de la banca a la ofertas de la competencia es notable y la publicidad elevada. Así que no resulta complicado conocer algunos productos de la competencia que ofrezcan mejores intereses o mejores rendimientos que nuestro producto y, con eso, tratar de convencer a nuestra entidad para que nos ofrezca mejores condiciones. Es algo similar a lo que pasa con las empresas de telefonía. Por tal de conseguir clientes siempre hay una empresa con mejores condiciones que la que tenemos.

Si la entidad asume ese argumento, tal como veremos después, es probable que nos ofrezca algún producto más atractivo, o mejores condiciones en nuestro producto actual. Y si finalmente no fuera así siempre podemos plantearnos trasvasar nuestros fondos a otra entidad.

¿Con quien debemos hablar?

La respuesta es depende. La primera persona a la que deberíamos plantear nuestra voluntad de cambiar de entidad,  o de negociar las condiciones actuales de cara a la renovación de nuestro deposito es el gestor comercial que tengamos asignado. Si es inteligente es probable que nos plantee algunos argumentos por tal de que mantengamos el producto que tenemos (esas cosas como la confianza y el servicio que en verdad no generan ingresos) y si  realmente cede es posible que nos ofrezca algún producto algo más interesante.

En caso de que este gestor comercial no sea capaz de ofrecer nada interesante, como última opción siempre podemos tratar directamente con el director de nuestra sucursal. Es la persona con más mando de la oficina y si realmente quiere mantenernos con los clientes lo razonable es que nos ofrezca algo más de lo que se le ofrece al público en general. Puede darse el caso de que no nos ofrezca nada, bien porque no tengan productos disponibles en mejores condiciones (no muy probable) o bien porque no nos consideren dignos de ellos (más probable)

¿Cuánto podemos ganar?

De nuevo la respuesta es depende. Depende de  nuestro perfil y de lo que el banco esté dispuesto a ofrecer. Muchos bancos tienen productos “escondidos” que reservan a sus mejores clientes o aquellos que muestran intereses mediante la negociación personal. En líneas generales suelen rondar una mejora de 50 puntos básicos ( 0,5%) en el interés frente a los productos similares disponibles para el gran público.

¿Y si no consigo mejorar?

Pues tenemos dos opciones:

Siempre podemos seguir con la misma entidad, en plan condescendiente, sabiendo que ya hemos dado un paso para que se nos trate como clientes de cierto nivel. O …

Puesto que al principio de todo este proceso habremos estudiado algunos de los productos del mercado para disponer de argumentos siempre podemos cambiar nuestros fondos y depósitos a alguna de esas entidades que nos ofrezca mejores condiciones. No tenemos obligación a estar ligados para siempre a una entidad. Y menos aún si esa entidad no nos ofrece nada interesante.

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