El efecto de la inflacción sobre nuestros depósitos

Cuando hablamos de depósitos y de las mejores opciones que tenemos para invertir solemos mirar intereses, plazos, cantidades, regalos, etc. Sin embargo hay un elemento externo a los depósitos y cuentas, directamente relacionado con la marcha de la economía. Hablamos de la inflación o del índice de precios al consumo de la economía. Aunque su importancia es relativa para el inversor de a pie, este índice el que realmente establece la diferencia entre ganar dinero con un deposito o perderlo. Veamos el por qué.

Que es la inflación

Aunque todos hemos oído hablar de la inflación, para quienes no sepan exactamente lo que es, les diremos que la inflación o la variación del índice de precios al consumo, es la variación que experimentan los precios de los productos y servicios de uso general que utilizamos a diario. Para eso se diseñan las denominadas cestas de productos, en las que se incluyen diversos tipos de productos de uso y consumo común tales como los alimentos, ropa, calzado, tabaco, bebidas alcohólicos y otros servicios de uso común.

Esa cesta se compara mes a mes para ver la evaluación de los precios, ponderando cada producto en función del importe que tradicionalmente nos gastamos en esos bienes y servicios. De ese cálculo y esa ponderación se obtiene un índice y una variación que es la que tradicionalmente solemos escuchar en los medios de comunicación

Para qué sirve la inflación

La inflación sirve, entre otras cosas, para actualizar rentas que paga el Estado tales como las pensiones mínimas o el salario mínimo interprofesional. También sirve de termómetro de la económica, ya que se estima que un incremento de la inflación más elevado de lo que debería ser es signo de una economía “recalentada” que debe enfriarse para evitar problemas.

Pero el factor que más nos importa a los depositantes de la inflación es que es el factor que determina nuestro poder adquisitivo o nuestra capacidad de compra. Es decir, la cantidad de productos, bienes y servicios que vamos a poder comprar con una cierta cantidad de dinero. Veamos un ejemplo:

Una persona tiene un ahorro de 10.000 euros en un momento concreto. Pasado un año el dato de inflación nos dice que esa inflación se ha incrementado en un 2%. Lo que quiere decir esa subida es que lo que antes nos costaba 100 ahora, en términos medios, nos costará 102. Por tanto esos 10.000 euros que teníamos de poder de compra ahora se transforman en 9.803 €. En verdad la cantidad que figura en nuestro saldo sigue siendo de 10.000 euros pero lo que podemos comprar con ese dinero se reduce en 197 euros por efecto de la inflación.

Nuestro objetivo: batir a la inflación

Expuesto el entorno, queda claro entonces cual debe ser el objetivo de cualquier inversor en depósitos, cuentas y similares: batir a la inflación; conseguir una rentabilidad mayor que las variaciones de inflación a las que estemos asistiendo.

¿Y cómo lo conseguimos? Algo sencillo pero difícil a la vez: con productos que nos ofrezcan una rentabilidad que al menos igual o mejore la parte que la inversión se “come” de nuestro poder adquisitivo. En el caso anterior, si elegimos un depósito que nos ofrezca un 2,5% de interés anual, esos 10.000 euros se habrán convertido en 10.250 euros, que descontado el efecto de la inflación suponen un poder adquisitivo global de  10.049 euros. No solo hemos logrado el objetivo de batir nuestra inflación sino que además hemos ganado 49 euros, o un 0,5% adicional.

¿Cuál es la situación y el futuro de la inflación?

Un elemento propio de todas las economías en situación de debilidad o de crisis es un nivel de inflación reducido con repuntes puntuales. Sin embargo España no está siguiendo ese patrón, a pesar de la crisis, ya que la tasa interanual de inflación (la que va del mes actual al mismo mes del año anterior) ronda entre el 2%  al 3,5%. Dada la situación de debilidad de la economía española y el especial control que desde la Unión Europea se está realizando por esa inflación las previsiones apuntan a que las cifras futuras de este índice seguramente estén más cerca de ese 2% que del 3,5% mencionado. Por tanto cualquier deposito que ofrezca un TAE superior a ese 2% puede servir para batir a la inflación.

Echando un vistazo al mercado actual de cuentas y depósitos, hay diversas opciones que ofrecen, sin riesgo, ese interés superior al 2% que mencionamos, con una media de mercado que ronda el 2,5%. Cualquiera de estos depósitos pues nos serviría para lograr batir a la inflación y mantener nuestro poder adquisitivo. Si lo que queremos es, además de batir esa inflación, lograr un punto adicional de interés puede ser necesario buscar algún producto con un punto adicional de riesgo que rinda algo más.

Aun así, la evolución futura de la economía seguramente apunte a subidas de tipos de interés dentro de la zona euro, lo que tiene dos consecuencias fundamentales:

Por un lado un incremento en los tipos de interés que se paguen por los depósitos, manteniendo la seguridad de este tipo de productos, por lo que resultará más fácil batir a esa inflación.

Por otro lado las subidas de tipos sirven para enfriar la economía, de manera que la inflación se contiene, pudiendo esperar subidas interanuales que no superen el 2,5 – 3%  y que también favorezcan a los impositores.

En todo caso, es clave mantener el mercado bajo control (no con el control de un producto de riesgo) pero si de las tendencias generales del mismo, de cara a poder realizar los movimientos necesarios. Igualmente es recomendable no contratar productos con vencimientos demasiado largos para poder rentabilizar aún más nuestro dinero.

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