En Otoño caen las hojas… y también los intereses

No resulta sorprendente que una vez acabado el verano y llegado Octubre los árboles empiecen a perder sus hojas y a quedarse cada vez mas pelados. Tampoco resulta sorprendente para el inversor informado que en un contexto económico como el actual, con continuas bajadas de tipos de interés, la caída de la rentabilidad de los depósitos bancarios y las cuentas remuneradas también iba a caer y caer tal como estamos ya viendo en las ofertas que hace el mercado.

Y es que el puñetazo en la mesa que el jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi o Super Draghi como ya lo llaman ciertos sectores, dio el pasado mes de Septiembre no podía quedar impune en los mercados. No tanto ya por la bajada, sino especialmente por lo represivo que ha resultado para todos que, con la excusa de la inflación de fondo, el BCE haya roto moldes y este a punto de entrar casi en las tasas 0 o negativas de tipos, ampliando mas el margen de maniobra respecto de lo que había venido siendo habitual.

Las consecuencias pues en el mercado de depósitos y cuentas remuneradas no se han hecho esperar y eran fácilmente imaginables: caídas, recortes y mas caídas. De hecho apenas quedan ya depósitos que ofrezcan intereses superiores al 2% en el mercado nacional, y quienes los ofrecen lo hacen solo para nuevos clientes y condicionados a ingresos muy elevados, que superan los 50.000 o incluso los 100.000 euros. Algo que obviamente no está al alcance de todos y a lo que también, por si fuera poco, tenemos que sumar la realidad de afrontar plazos cada vez mas largos sujetos a esos intereses mas reducidos.

Ni siquiera en los depósitos negociados, es decir aquellos que en teoría no existen pero que las entidades ofrecen a ciertos clientes según su perfil o cuyos intereses pueden negociarse con la entidad. Estos productos ya apenas existen, y en aquellos casos en que se encuentran disponibles tampoco se producen casos que superen el famoso 2% que ya hemos mencionado. Por tanto las opciones del ahorrador son cada vez mas escasas.

En este contexto siempre hemos optado por recomendar buscar las máximas rentabilidades a los plazos mas cortos, ya que pese a todo, sabemos que estas políticas de dinero barato no deberían durar por siempre, y por tanto sabiendo que habrá en un plazo medio subidas de tipos, no tiene sentido quedarse con lo que nos ofrecen ahora, a este nivel de tipos, y mantenerlo durante 2 o 3 años. Seguramente acabemos perdiendo dinero. Aun así el mercado tampoco nos va a dar mucho diferente de manera que el trabajo de buscar seguramente resulte sencillo, y las decisiones tres cuartos de lo mismo.

 

 

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