La invasión de las comisiones

Según los últimos estudios llevado a cabo por las asociaciones de consumidores y otros organismos similares, el importe de las comisiones bancarias se ha disparado  a niveles nunca vistos antes, lo que convierte a España en uno de los países con mayores niveles de comisiones de toda la Unión Europea. Algo que afecta de forma directa a los bolsillos de todos los inversores y ahorradores. Por eso dedicamos este articulo a analizar cuáles son las comisiones más frecuentes en el mercado español y de qué forma podemos tratar de evitarlas.

Que son las comisiones

Las comisiones bancarias son los cobros que nuestra entidad bancaria realiza a cambio de prestarnos ciertos tipos de servicios. Es razonable que si solicitamos de nuestra entidad alguno de estos servicios se nos cobre un importe, pero el problema surge cuando el importe de tales comisiones se dispara, en comparación al esfuerzo real que supone ofrecer esos servicios, o cuando se empiezan a cobrar comisiones por conceptos por los que no deberían de cobrarse.

Como ejemplos tenemos la comisión por el envió de correspondencia electrónica ( generación de envíos automatizados por correo electrónico de nuestras operaciones bancarias) cuyo coste siempre está por encima del coste real del servicio.

Tipos de comisiones más frecuentes:

  • Comisión de mantenimiento o administración: la comisión que nos cobra nuestro banco por el mero hecho de tener abierta una cuenta corriente
  • Gastos de correo: comisión que se nos cobra por  el mero hecho de enviarnos a casa en papel los extractos habituales de nuestra operativa bancaria.
  • Emisión o renovación de tarjeta: cuando solicitamos una tarjeta bancaria a nuestra entidad, o cuando toca renovar la misma es frecuente que se nos cobre una comisión por esa emisión o renovación de tarjeta.
  • Comisión por descubierto: si ordenamos el pago de un recibo o similar con cargo al dinero que tenemos disponible en nuestra cuenta, pero al llegar el vencimiento no disponemos de fondos para cubrir ese pago se nos cobra una comisión por descubierto. Esa comisión ha sido denunciada como abusiva, por el hecho de que por un descubierto de poco importe se puede llegar a cobrar hasta  5 veces ese importe en concepto de gastos.

Otras Comisiones

  • Comisión por disposición de efectivo: si sacamos dinero de una entidad que no es la nuestra, a través de un cajero automático, o a través de una sucursal que no es la nuestra, es posible que la entidad nos cobre una comisión.
  • Comisión por transferencias: si hacemos trasferencias entre cuentas es posible que la entidad nos cobre por realizar ese servicio.
  • Comisión por domiciliación de recibos: el banco puede cobrarnos una cantidad por prestarnos el servicio de domiciliar los recibos diarios que paguemos a través de nuestra cuenta.
  • Comisión por ingreso o cobro de cheques: son los cargos que los bancos nos cobran cuando emitimos y cobramos un cheque, o  bien cuando los utilizamos para disponer de nuestro dinero.
  • Comisión por extracto: si pedimos un extracto de los últimos movimientos realizados en nuestra cuenta, por el mero hecho de imprimirnos un papel es posible que nos cobren otra comisión.
  • Cancelación de depósito: muy importante para quienes invierten en depósitos bancarios. Esta comisión se carga al consumidor cuando cancela por anticipado el depósito bancario que tenía contratado.
  • Comisión de estudio, de apertura y similar: comisiones que se aplican a los créditos e hipotecas que solicitamos, en concepto del proceso de estudio del préstamo y nuestra idoneidad para el mismo, o bien para la propia apertura del mismo.

Como evitar estas comisiones

Para poder escapar de esta ola de comisiones que está invadiendo todas las entidades hay dos posibilidades:

Por un lado hay comisiones que pueden evitarse de forma directa como las comisiones por extraer dinero de entidades que no sean la nuestra, o las comisiones de descubierto. También es posible evitar otras comisiones como las de estudio o apertura de préstamos mediante la correspondiente negociación con la entidad.

La otra posibilidad es recurrir a las cuentas sin comisiones, de las que existen varias en el mercado, que nos permiten tener una operatividad relativamente normal sin incurrir en algunas de estas comisiones. Aunque como siempre conviene leer la letra pequeña antes de realizar cualquier contratación.

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