Los bancos amenazan con cobrar por los depósitos

No, el título no esta mal. Es correcto y es consecuencia del estado de las cosas en el que nos encontramos.

Aunque es posible que nadie acabe por atreverse, son varias las entidades financieras que se están planteando la posibilidad de empezar a cobrar a los clientes por sus depósitos. No ya a recudir, o incluso a congelar los tipos de interés tal como llevamos viendo en estos últimos años, sino incluso en la posibilidad que esos tipos sean negativos, de modo que el banco o caja empiece a cobrar por ellos. Lo nunca visto.

No obstante y siguiendo con la lógica económica que hemos visto en estos tiempos este resultado no es, sino, una consecuencia de la situación por ejemplo , de tipos de interés de la Unión Europea, y de la deuda soberana de muchos países, especialmente Alemania, que ha llegado incluso a emitir deuda a tipos negativos. O dicho de otro modo, la gente invierte dinero en la deuda de su país  y encima le paga al país por financiarlo.

En este punto quizá alguien se pregunte la lógica de todo esto. Esa lógica existe, puesto que el hecho de tener el dinero invertido en un entorno tan sumamente seguro como puede ser Alemania (en teoría) la cuestión es que llega un punto que son tantos los que quieren invertir, y es tanta la cantidad de liquidez existente en el mercado que al final la reducción de tipos de interés llega a darse la vuelta, de manera que los consumidores o inversores, en vez de cobrar empiezan a pagar solo por el hecho de tener el dinero almacenado en un lugar seguro. De hecho incluso España, en plazos cortos, ha podido financiarse con esos tipos negativos, pero finalmente Economía apostaron por mantener los tipos cero para no desincentivar en exceso al mercado.

Obviamente, si al final se confirma el inicio del cobro por parte de las entidades, esto va a afectar a la rentabilidad de los usuarios, pero también es cierto, tal como hemos comentado ya en artículos previos, que el hecho de que la inflación se encuentre en negativo si favorece al menos el disponer de esa liquidez, ya que el poder adquisitivo del ciudadano se incrementa. Por tanto, en este entorno, la rentabilidad real se corresponderia al importe que nos reste el banco mas el importe correspondiente a la inflación negativa. Aun así es obvio que cuanto menor sea la rentabilidad del depósito o de la cuenta, y mas si esta es negativa, peor es el resultado final para el inversor.

En todo caso, y dado que la situación española no es tan buena como la de otros países, lo cierto es que aunque se esté planteando este cobro a los clientes mediante tasas de interés negativas, lo cierto es que es poco probable que finalmente se impongan. Solo en el caso de que finalmente la situación actual se mantenga o se recrudezca si podría ser posible ver tipos cero, pero los tipos negativos seguramente no lleguen a implantarse. O esperemos que así sea..

 

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