Los depositos se apuntan al 1

Es el clásico de siempre pero es la realidad que nos toca vivir. Ya lejos quedan aquellos tiempos de depósitos al 3, al 4 o incluso al 5% con plazos de un año o inferiores. Y aun hoy, para poder rascar un 2% de rentabilidad apenas quedan opciones sin meterse en productos mas complejos y con mas riesgo como un fondo estructurado o similar. Por eso, en el mercado actual, todo apunta al 1. Al 1% de interés, que se ha convertido en el único atractivo de este tipo de productos en casi todas las entidades.

Y aunque es cierto que todavía queda algún producto que supera esta rentabilidad y casi se acerca al 2% también es cierto que tiene condiciones. Duras condiciones. Por un lado son productos que, en muchos casos, están vinculados a la contratación con dinero nuevo o de nuevos clientes, de manera que no siempre están disponibles para todos. Y en el caso de que sean disponibles para cualquier usuario, al final las peticiones de dinero, y los importes mínimos para su contratación resultan mas que elevados, superando en ocasiones los 100.000 euros. Sin avisar ni nada.

Así que descartados los productos milagro de alto interés (un 2% alto interés, que triste) nos quedan los productos que, casi de gracias, llegan al 1%. En este segmento si encontramos productos diversos, la mayor parte de ellos con vencimiento a 12 o 13 meses, y con cantidades relativamente accesibles a partir de los tres mil, o incluso de los mil euros en algunos casos.  Si es cierto que son productos, que en muchos casos también van acompañados de otro producto, como una cuenta de ahorro, de manera que los gastos de la segunda pueden comerse los beneficios de la primera, pero tampoco están las cosas como para mucho elegir.

Si nos vamos a preguntar a la gran banca, la cosa aun empeora mas. Si, es posible. Es posible porque los productos de los grandes bancos ya que no es que no pasen del 1%, sino que en muchos casos ni siquiera llegan a ese nivel de intereses. Como ejemplo, los grandes tienen una rentabilidad media anual aproximada del 0,5% para los diferentes productos que ofrecen, que después de pasar por el tamiz de los impuestos se nos queda en un ridículo 0,4%. Todo un tipo.

En todo caso esta historia de interés por los suelos sigue teniendo un consuelo relativo en forma de inflación. Una inflación que como ya hemos comentado sigue estando negativa y aportando en torno al 1,1% de mas a cualquier inversión que tengamos  ( o incluso al dinero que llevamos en el bolsillo) por el incremento de nuestro poder de compra. Así que aunque es cierto que la rentabilidad que antes hemos mencionado, de medio punto, es bastante ridículo, es cierto también que no solo bate a la inflación, sino que con el extra de su efecto puede incrementar la rentabilidad real, o en términos de poder de compra, hasta el 1,5 % neto de impuestos, que no es mal consuelo. Solo queda ver esperar cuanto tiempo dura la racha de inflación reducida y de tipos de interés bajos. Aunque dado que ambos suelen ir de la mano, cuando uno levante cabeza, el otro se irá detrás, como buenos hermanos.

 

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