Los ingredientes de un deposito

Una de las mejores formas de conocer un producto financiero es analizar cuáles son los elementos, los “ingredientes” que lo componen, para saber de qué forma nos puede afectar cada uno de ellos. A eso es a lo que dedicamos este articulo

Que es un deposito

La mezcla de estos ingredientes ya la conocemos. Los depósitos bancarios son uno de los principales y más tradicionales productos financieros o bancarios, con un riesgo tradicionalmente reducido o inexistente y que aunque no genera grandes rendimientos si permite al menos batir la inflación y no perder poder adquisitivo.

En la práctica ese depósito es un contrato por el que un impositor, el cliente, ingresa una cierta cantidad dinero en una entidad bancaria para que pasado un tiempo esa entidad le devuelva el importe invertido más unos interés previamente pactados.

Los ingredientes del deposito

Elementos endógenos o propios del deposito

  • El importe: el importe del depósito es la cantidad que el inversor ingresa en la entidad y que va a estar retenida durante un cierto tiempo. Normalmente cuanto mayor sea la cantidad mayor va a ser el interés y el rendimiento obtenido.
  • El interés: es la medida básica de la rentabilidad de ese depósito, y de cualquier otro tipo de inversión. Ese interés se abona de forma mensual, trimestral, semestral, anual, al vencimiento o al inicio. Para poder conocer el interés real de la inversión se recomienda buscar siempre el TAE como medida real de ese interés.
  • El plazo: el plazo del depósito es el tiempo durante el cual nuestro dinero va a estar retenido en la entidad generando intereses. Es un plazo variable en función de los diferentes productos, aunque cuanto mayor sea más dinero deberíamos recibir.
  • Los gastos y comisiones: son un elemento clave porque reducen nuestro nivel de beneficio y pueden comerse parte de los interés que cobremos en ese depósito. En este apartado también se encuentran la contratación de productos adicionales (como tarjetas o seguros) que se nos exigen si queremos acceder a ciertos depósitos de mayor interés.

Elementos exógenos o externos al deposito

  • El riesgo: toda inversión tiene riesgo. Incluso la más segura. Por desgracia el riesgo es uno de esos elementos que no suelen cuantificarse de forma directa a la hora de contratar depósitos. El interés es un elemento de juicio de ese  riesgo, ya que cuanto mayor sea el riesgo de un deposito mayor debe ser su interés. Sin embargo muchas veces existe un riesgo oculto o no remunerado, por ejemplo por el perfil de riesgo propio del producto o por la propia seguridad (o inseguridad) de la entidad.
  • La fiscalidad: en este caso no tenemos mucho que pensar ya que la legislación actual provoca que esa fiscalidad resulte casi idéntica para todos los productos y por tanto no marca diferencia. Pero si debemos tenerla en cuenta a la hora de elegir un deposito.

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