Que son los depósitos y como funcionan

Dentro de los diferentes productos de inversión y ahorro disponibles en el mercado, los más sencillos en su funcionamiento, y también los más seguros, son los depósitos bancarios. Veamos en qué consisten y cómo podemos trabajar con esos depósitos

¿Qué es un depósito bancario y cómo funciona?

Un depósito bancario no es más que un ingreso o una imposición que realizamos en una entidad bancaria a fin de obtener un interés, normalmente fijo, después de un cierto periodo de tiempo previamente determinado. El interés que obtenemos de ese depósito depende de diversos factores que analizaremos posteriormente.

Una vez que hemos realizado el deposito, el dinero invertido se retira de nuestra cuenta corriente y queda “bloqueado” hasta la fecha de vencimiento de ese depósito, sin que podamos disponer del mismo. Por eso es importante tener en cuenta el importe

¿De que dependen los intereses de un deposito?

Los intereses de un depósito bancario dependen de cuatro factores principales:

  • Del tiempo de duración del depósito: cuanto más tiempo dura el deposito en vencer, menor es la disponibilidad que tenemos del dinero y por tanto, razonablemente, más intereses se nos ofrece.
  • De la disponibilidad: parte de esa disponibilidad viene dada por el plazo o vencimiento del depósito (más plazo equivale a menos disponibilidad). Pero también viene dado por la existencia de posibles ventanas de liquidez. Estas ventanas son momentos concretos en que podemos rescatar todo o parte del importe del depósito en mejores condiciones que si lo cancelásemos fuera de esas ventanas.
  • Del importe: cuanto mayor sea el importe de la inversión mayor será el interés que nos ofrezca la entidad. De hecho muchos depósitos tienen un nivel mínimo de inversión, de manera que si queremos acceder a las condiciones del depósito concreto tenemos que invertir esa cantidad de dinero concreta o alguna superior.
  • De la seguridad de la entidad: este factor es clave en todas las inversiones. Cuando dos depósitos tienen el mismo plazo, las mismas ventanas de liquidez y el mismo importe mínimo pero ofrecen diferentes intereses, el que ofrezca más intereses tendrá un nivel de riesgo mayor que el otro. Es evidente. Cuando más “peligro” corra nuestro dinero más dinero nos tendrán que prometer a cambio de que confiemos en ese producto. Aun así los depósitos bancarios son los productos más seguros del mercado.

Ventajas de la inversión en depósitos bancarios

La inversión en depósitos bancarios es totalmente segura. Tenemos garantizado el importe total de nuestra inversión al vencimiento del depósito además de los intereses que hubiésemos firmado previamente. Aun en caso de quiebra de la entidad, solo tendríamos el riego de perder aquellas cantidades que superen los 100.000 euros que cubre el Fondo de Garantía de Depósitos

Sabemos desde el primer momento el dinero que vamos a ganar. A diferencia de otros productos, los depósitos tradicionales establecen previamente el interés que vamos a cobrar y el plazo de la inversión, por lo que siempre sabemos lo que ganamos.

En caso de que necesitemos el dinero invertido de forma anticipada la penalización de cancelación anticipada de un deposito es menor a la perdida que tendríamos que afrontar con otros tipos de inversiones. Y también es conocida previamente.

Inconvenientes de los depósitos

Por citar un inconveniente, quizá podamos referirnos al bajo nivel de rendimiento del producto. Sin embargo, dado que es una inversión sin riesgo, ese bajo interés se compensa notablemente con la tranquilidad de tener nuestro dinero a buen recaudo, salvo cataclismo, frente a los mayores riesgos que tienen otros productos. Así que más que una desventaja, es una característica del producto en sí mismo.

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